XALAPA, VERACRUZ 24 de Junio .- CHINA SEGUNDA ECONOMÍA (PRIMERA PARTE) LINO PEREA FLORES (*) Xalapa de Equez, LUNES 24 de SEPTIEMBRE de 2012. Hace treinta años en las calles de la ciudad de México principalmente, los vendedores ambulantes ofrecían herramientas chinas, que al llevarlas a casa y utilizarlas se deformaban o quebraban, por decir lo menos; ahora la situación ya cambió, nadie piensa que los artículos chinos sean de mala calidad, por el contrario, ya es costumbre oír decir “ya todo es chino en el mundo”, queriendo establecerse el hecho sin cortapisas que China es un país que produce masivamente bien de todo y admirada por muchas razones, entre otras porque existen miles de firmas extranjeras en territorio chino con tecnologías de punta, que maquilan productos de alta calidad en este país y que en determinados sectores ya tiene sus propias marcas con avances tecnológicos de punta. Hoy China es una potencia militar y económica, que tiene el indudable mérito de alimentar casi mil trescientos millones de personas, que ha incrementado la esperanza de vida de sus habitantes al pasar de 35 años en 1949 a casi 72 años el día de hoy. Son tantos los aspectos relativos a la República Popular China, conocida en el mundo como China, que es difícil que en una serie de artículos de corte periodístico como éstos, no se puedan tratar los temas con la profundidad que se desearía, pero que tienen la pretensión de destacar el papel tan preponderante que este país juega en la economía mundial. Los datos no dejan de sorprender, ya que hace apenas unas décadas atrás China era un país eminentemente agrícola, que se ha convertido el día de hoy en una portentosa maquinaria industrial, que crece económicamente como pocas economías en el mundo. De hecho, muchos expertos consideran que China junto con los países emergentes como México, serán el detonador principal de la recuperación económica mundial, que actualmente atraviesa por una etapa crítica, no así China que más que nada, ve afectada su economía por la baja en la demanda de sus productos por el decaimiento de las economías de Estados Unidos y Europa. Esto ha provocado que el sector de las manufacturas chinas se haya contraído por undécimo mes consecutivo en un año; todo ello inducirá al pueblo chino a fortalecer su mercado interno, buscar alianzas estratégicas en el mundo e invertir más capitales en nuevas tecnologías en su territorio, como parece que está sucediendo. Sin embargo, estos logros no vienen aparejados del todo sin sus claroscuros; por ejemplo, la crisis política por un problema añejo entre Japón y China, por las Islas Diayou (para China), o Islas Senkaku ( para Japón), en el Mar Este de China. Los alrededores de la isla son fuente de riqueza para la pesca marina, además de que pueden contemplar ciertos depósitos de gas y petróleo; no obstante, dentro de esta crisis se traslucen los resentimientos chinos que vienen de muchos años atrás, porque no olvidan las veces que los japoneses les invadieron su territorio. Sin embargo, existen otros problemas como los de carácter ambiental producidos por su enorme despegue industrial y constructivo, que ha llevado a este país a una situación de contaminación de la atmósfera de algunas principales ciudades como Beijing y Shanghai, que son una preocupación para propios y extraños. Ello sin considerar, los tremendos efectos colaterales que implica la expansión de tan descomunal fuerza de producción como la china; por ejemplo, que consuma casi la cuarta parte del acero del mundo y que la mayor parte del flete marítimo desde y hacia China esté copado por esta gran nación; por si esto fuera poco, cada vez hay más millonarios chinos que generan una gran desigualdad social, pero que además están emigrando hacia otras latitudes. Sin duda China jugará un rol muy importante en el concierto de las naciones en los próximos años; sin embargo, su éxito no estará exento de problemas que son parte del desarrollo de cualquier país, como por ejemplo que al aumentar la población su poder adquisitivo, sus bajos sueldos y salarios se tiendan a incrementar y que sus productos se vuelvan menos competitivos en los mercados mundiales. Por lo pronto es la segunda economía más grande del mundo y tarde o temprano parece que será la primera. Para Veracruz y las demás entidades federativas mexicanas, estas noticias son buenas noticias porque en el futuro inmediato, podemos avizorar el flujo incremental de empresas chinas y de Asia, África y Oceanía, de Centro y América del Sur, para aprovechar los mercados del TLCAN o NAFTA (por sus siglas en inglés), es decir, los mercados de México, Estados Unidos y Canadá. No puede ser de otra manera, por lo que nuestras universidades y sistema educativo en general, deberán satisfacer la gran demanda de mano de obra calificada que se avecina para nuestros estados. Enhorabuena. Comentarios: perealino@yahoo.com.mx(*) Maestro en Ciencias y Doctor en Economía por la London School of Economics and Political Science, de la Universidad de Brunel y la Universidad de Londres, Inglaterra.